Tiempo de verdad
Una sesión es una hora. Nunca solapada con la siguiente.
Llevo décadas tratando a todo tipo de personas: jóvenes que pasan horas frente al ordenador, empresarios con la tensión acumulada en los hombros, y mayores que simplemente quieren seguir moviéndose sin dolor. Cada cuerpo es diferente, y cada sesión también.
"El cuerpo sabe cómo recuperarse. Mi trabajo es ayudarlo."
Una sesión es una hora. Nunca solapada con la siguiente.
La máquina entra solo cuando suma.
Cada sesión empieza preguntando.